Es ya tarde y aún me quedan cosas que decir. Ya no se trata de cosas personales y problemas. Creo que si abusamos de estas cosas podemos acabar de aburrir a nuestros cada vez más Cocofans.
A estas horas de la noche, me doy cuenta de que ya es jueves. Sin darme cuenta ya tengo una semana más a mis espaldas. Una semana menos de mi vida. Quizá esto último sea una visión bastante pesimista de la vida pero es cierto. Cada segundo es un segundo menos, una exhalación menos, un pestañeo menos... Ya todos conocéis la fugacidad del tiempo, la poca importancia que le damos a este tema es de una ignorancia hiriente. Durante toda mi vida éste ha sido un tema que me ha ocasionado muchos quebraderos de cabeza, y por qué no decirlo, depresiones existenciales. En mi infancia soñaba con que algún científico loco inventara un brebaje que nos volviera inmortales. Por supuesto mis fantasías ya pasaron, aunque no del todo, creo... .
El caso es que confiaba en ello y esto me hacía feliz. Este punto es importante la hora de comprender mi particular punto de vista sobre la vida.
Tras ese prisma de seguridad y conformismo simplón , la gente se somete a cosas sin sentido con tal de alejar los fantasmas del vacío y la soledad humana. Por supuesto me refiero a la religión. Cornamenta, tú y yo sabíamos que este momento llegaría. Espero tus contra-argumentos vía blog y deposito mis esperanzas en ti para poder crear un bonito fuego cruzado con respecto a este tema que tanto nos asusta tratar.
Me acabo de dar cuenta de lo maravilloso que puede ser tener un blog. Una ventana donde vomitar todo el contenido de tu cerebro sabiendo que posiblemente alguien lo vea y pueda sacar algo de ello, estando un poco más cerca de ti.
Viva el blog, vivan los Coconautas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario